viernes 9 de abril de 2010

Graciela

Es mi mejor amiga y con ella fué mi segunda salida del closet.
Me habían transferido al departamento de ventas de la empresa donde trabajaba y Graciela, al ser la ejecutiva de cuenta con mas experiencia, le encargaron que fuera mi tutora.

Al principio chocamos.
Ella, la estrella del departamento, la que tenía las mejores cuentas de la empresa, me vió como un rival. Pero aún así se dispuso a enseñarme. Rapidamente nos dimos cuenta que a pesar de la rivalidad había empatía y la convivencia diaria poco a poco fué dando paso a la amistad.

Pero la convivencia entre hombres y mujeres a veces lleva a que se confundan los sentimientos y en un momento dado me dí cuenta que Graciela estaba demostrando un interés en mi que iba mas allá de una simple amistad. Yo había tenido una experiencia similar un par de años antes y no había sabido detectarla y aclararla a tiempo. Así que me propuse hacer frente a la situación.

Una tarde, habiamos regresado de visitar algunos clientes y la invité a tomar algo, diciendole que en realidad quería hablar con ella. Aceptó de inmediato y alegremente, haciendome pensar que tal vez esperaba que yo le confesara que también me sentía atraido por ella.

Nos sentamos en el café de la esquina y después de pedir algo de tomar fuí directo al grano.
- Graciela, sé que cuando nos conocimos no hubo la mejor de las ondas entre nosotros, pero en estas semanas me he dado cuenta que sos una gran persona.

- Gracias muñequito, el sentimiento es correspondido.

- Bueno, y precisamente porque te considero una gran persona y porque me gustaría que fuéramos muy buenos amigos (dije esto poniendo cierto énfasis en la palabra "amigos") es que te quiero confesar algo.

- Ay, pero no me dejes en suspenso! - dijo ella ante mi repentino silencio.

El corazón me latía muy rápido. Dudé un segundo. Tal vez me odiaría despúes de aquello, tal vez no querría hablarme más. Pero era un paso que había decido dar.

- Bueno, lo que te quiero decir es que soy gay.

Silencio.
Por un momento sus lindos ojos marrones se oscurecieron con una sobra, mezcla de tristeza y confusión, pero aunque ese momento me pareció que duraba una eternidad en realidad fué solo uns segundos.

- Y qué? - dijo de pronto. Yo no elijo a mis amigos por sus preferencias sexuales. Ahora te valoro mas por habermelo dicho. - y me dedicó con una sonrisa que me iluminó por completo, haciendome sentír que me quitaban un gran peso de encima.

Sin el fantasma de la mentira entre nosotros la amistad fué creciendo, al grado de llegar a ser considerados como uno más en nuestras respecitvas familias. Hemos estado juntos en los momentos de gran felicidad, como su boda, el nacimiento de su hija y cuando fuí ascendido a gerente de ventas de la empresa, y también en los momentos dificiles, como cuando yo dudaba qué camino seguir en la vida, cuando terminé una relación de casi 5 años y quedé destruido, y cuando ella perdió su segundo bebé.

Se convirtió en mi complice y en mi confidente, y hoy, aunque no nos vemos tan seguido como antes, la amistad sigue fortaleciendose. Estoy seguro que no habríamos llegado hasta aquí si yo no hubiera blanqueado mi situación a tiempo, cuando ella dudaba si aquel sentimiento que empezaba a crecer era amor ó amistad.

4 comentarios:

rantner dijo...

Que linda relación!
Y claro, hay que ser honesto con uno mismo y con los demás.

Peace-for-ever dijo...

Estoy convencido que hiciste que había que hacer. Perfecto.

Un abrazo,

Josep

Nano dijo...

Valiente... Honesto... Sincero... son cualidades muy valiosas en una persona... y de esas características habla tu relato... Creo que lo que has hecho es lo correcto...

Seguimos en contacto!

Un fuerte y cálido abrazo!!

IGNACIORE dijo...

Yo soy de los que creen que la sociedad va evolucionando, creo que iremos adelante. Te felicito por la valentia.